En las semanas transcurridas desde que la devastadora DANA azotó la Comunidad Valenciana, se ha librado una batalla más silenciosa: una pugna por determinar quién estuvo dónde, cuándo y qué grabaron realmente las cámaras de seguridad dentro de los centros neurálgicos del Gobierno.
Una decisión poco común: conservar las grabaciones
Según fuentes judiciales, Alfonso López de Vicuña, coordinador de Prevención de Emergencias de la Comunidad Valenciana, ha declarado ante la jueza que las grabaciones de seguridad del Centro de Coordinación Operativa Integrada (Cecopi) el día de la DANA se han conservado íntegras.
Los vídeos, almacenados en el centro de emergencias autonómico, muestran la llegada del president de la Generalitat, Carlos Mazón, y varios asesores al Cecopi para una reunión de crisis mientras la tormenta azotaba la región. El material cubre varios ángulos exteriores y el edificio donde tuvo lugar la reunión de coordinación.
Las imágenes de llegada de Carlos Mazón y su equipo al Cecopi durante la DANA “se han conservado”, declaró el coordinador de Prevención de Emergencias ante la jueza.
Esto contradice la práctica habitual. Los centros de emergencias suelen funcionar con protocolos de borrado automático que eliminan las grabaciones tras un periodo determinado, normalmente alrededor de un mes, a menos que una instrucción específica lo impida. En este caso, esa instrucción partió del propio sistema de emergencias.
Qué muestran las cámaras, y qué no
López de Vicuña explicó que al menos cuatro cámaras exteriores grabaron la llegada de Mazón al Cecopi:
- Acceso de vehículos al complejo
- Puerta principal
- Aparcamiento interior
- Puerta lateral del Centro de Emergencias
Además, según su testimonio, las cámaras interiores del edificio que albergó la reunión del Cecopi conservaron también imágenes de ese día.
El coordinador afirmó que Mazón llegó en un vehículo acompañado de dos personas, mientras que un segundo coche llevó a otra persona. No identificó a los asesores por su nombre durante su comparecencia ante la jueza. Dijo que suponía que eran miembros del gabinete del president, por su comportamiento y el contexto, pero recalcó que no disponía de ninguna lista oficial.
El testigo explicó que no sabía quiénes eran los acompañantes, aunque dio por hecho que pertenecían al gabinete del entonces president de la Generalitat.
Este detalle importa porque la presión política ha aumentado sobre cómo reaccionaron los altos cargos durante la DANA, una tormenta severa y lenta que causó inundaciones, cortes de carreteras y operaciones de rescate complejas en partes del este de España. El momento, la presencia y la coordinación forman parte del debate público.
Proteger los archivos del borrado automático
Lo fundamental en la declaración de López de Vicuña no es sólo lo que existe, sino cómo se ha conservado. Declaró al tribunal que él mismo decidió proteger las grabaciones frente al borrado mensual automático que se aplica en los sistemas de seguridad del centro.
Dijo que consultó a Jorge Suárez, subdirector general de Emergencias de la comunidad, antes de bloquear los archivos. Según su relato, Suárez estuvo de acuerdo sin dudarlo y consideró adecuada la decisión en el contexto de la polémica sobre la gestión de la tormenta.
Las imágenes “se protegieron de la eliminación automática que se hace al mes” tras ser sometida su conservación a la consideración del subdirector general de Emergencias, que “lo vio perfecto”.
Desde el punto de vista técnico, este tipo de intervención puede ser sencilla: los administradores pueden mover los archivos seleccionados a un repositorio separado, cambiar las opciones de retención de datos o exportarlos a un almacenamiento aislado. Desde la perspectiva legal, es más delicado, pues supone congelar un registro que podría servir como prueba en una investigación.
Un contraste llamativo con el Palau de la Generalitat
La existencia de estas grabaciones del Cecopi crea un fuerte contraste con otro edificio clave: el Palau de la Generalitat, sede de la Presidencia autonómica en Valencia. Según las mismas fuentes, las imágenes de seguridad de ese edificio el día de la DANA ya han sido borradas.
Ese borrado siguió los protocolos automáticos estándar, según los responsables. Pero el hecho de que un conjunto crítico de imágenes se haya guardado mientras que otro desapareció ha suscitado preguntas en círculos jurídicos y políticos.
| Ubicación | Tipo de grabación | Estado | Proceso de decisión |
| Cecopi (Centro de Emergencias) | Cámaras exteriores e interiores | Conservado | Protección manual tras consulta interna |
| Palau de la Generalitat | Cámaras de seguridad | Borrado | Aplicación del protocolo de eliminación automática |
Para la oposición y las asociaciones de transparencia, tal asimetría despierta sospechas, lógicamente. ¿Por qué un conjunto de grabaciones mereció ser protegido mientras el otro siguió la vía del borrado, especialmente cuando ambos están relacionados con decisiones tomadas el mismo día crítico?
Por qué los días de DANA dejan tanta huella
DANA, acrónimo de “Depresión Aislada en Niveles Altos”, describe un fenómeno meteorológico capaz de descargar lluvias muy localizadas e intensas en poco tiempo. Las regiones mediterráneas conocen bien este tipo de episodio, y los servicios de emergencia han ido adaptándose con sistemas de aviso y protocolos a lo largo de los años.
Aun así, incluso una planificación sólida tiene límites cuando la cantidad y la rapidez lo desbordan todo. Durante una DANA, estas cuestiones se vuelven centrales:
- ¿Con cuánta antelación activaron las autoridades centros de emergencia como el Cecopi?
- ¿Qué responsables participaron en las primeras reuniones de coordinación?
- ¿A qué hora se aprobaron evacuaciones o cortes de carreteras?
- ¿Con qué rapidez fluyó la información entre los servicios meteorológicos y los intervinientes?
Las grabaciones de vigilancia no responden a todos los detalles, pero pueden confirmar quién entró en qué edificio, en qué momento y en qué condiciones. Eso puede corroborar o desmentir registros escritos y relatos políticos.
Perspectiva legal: de herramienta de seguridad a prueba
La jueza que instruye el caso relacionado con la DANA debe decidir hasta qué punto utiliza las grabaciones del Cecopi como prueba. En muchas jurisdicciones europeas, imágenes de cámaras de seguridad pueden servir de apoyo para establecer cronologías y verificar movimientos, siempre que se cumplan las normas de privacidad y protección de datos en el almacenamiento y acceso.
En este caso, la finalidad parece claramente conectada con el interés público. Las grabaciones se refieren a los movimientos de altos cargos en funciones durante una crisis importante, en instalaciones institucionales. Juristas cercanos al caso señalan que las cuestiones legales clave girarán en torno a la cadena de custodia, la integridad de los archivos y si existen vacíos en las grabaciones.
Las cámaras de seguridad pasan de ser una herramienta logística a convertirse en una pieza clave para entender cómo se gestionó una crisis.
Las defensas y los denunciantes podrán pedir testimonio técnico sobre el funcionamiento del sistema, cuánto tiempo se conservan habitualmente las imágenes y qué pasos se siguieron cuando López de Vicuña ordenó protegerlas.
Repercusiones políticas y percepción pública
Más allá de los tribunales, la historia toca un punto sensible en la política española: la confianza en las instituciones en emergencias climáticas. El sur de Europa se enfrenta a episodios cada vez más frecuentes de lluvias intensas, olas de calor e incendios. Los ciudadanos esperan claridad cuando las cosas salen mal.
Conservar las imágenes del Cecopi denota conciencia de que la atención pública sería mayor después de la tormenta. El borrado de las imágenes del Palau, aunque respondiera a protocolos rutinarios, expone al menos una imagen de descuido. La diferencia alimenta el discurso sobre opacidad, aunque no haya habido manipulación.
Para Mazón y su equipo, la existencia de un rastro audiovisual puede fortalecer o debilitar su posición. Si las grabaciones encajan con su relato de implicación rápida y directa, pueden querer que se hagan públicas. Si muestran retrasos o confusión, podrían complicar la respuesta política.
Cómo gestionan los centros de emergencia los datos de videovigilancia
Las salas de coordinación de emergencias en Europa operan con restricciones similares: necesitan videovigilancia para la seguridad y la gestión operativa, pero no pueden almacenarlo todo indefinidamente. La mayoría de los sistemas dependen de ciclos automáticos que sobrescriben los contenidos antiguos tras periodos de entre 15 y 45 días.
La conservación manual se activa cuando un incidente puede derivar en disputas legales o políticas. El personal puede intervenir para:
- Exportar franjas horarias seleccionadas a dispositivos seguros
- Aumentar la retención de cámaras concretas
- Limitar el acceso exclusivamente a personal autorizado
- Registrar la orden de conservación en el libro de incidencias
Esta intervención debe dejar rastro documental: quién la solicita, quién la autoriza, cuándo se realiza y qué ámbito abarca. Esos detalles importan ahora a la jueza encargada de revisar las grabaciones del Cecopi.
Lo que esto implica para futuras emergencias climáticas
El caso Cecopi demuestra cómo las crisis climáticas se cruzan con las evidencias digitales. A medida que se hacen más frecuentes las lluvias torrenciales y otros extremos, crece la presión sobre los gestores de emergencias para documentar cada paso con detalle.
Las regiones que actualicen sus protocolos pueden plantearse reglas claras para la conservación de imágenes en episodios de alto impacto. Podría incluirse la extensión automática del periodo de almacenamiento siempre que se alcance cierto nivel de emergencia o procedimientos predefinidos cuando un juez, fiscal u órgano parlamentario solicite su conservación.
Más allá del ámbito legal, los ejercicios de simulación de futuras DANAs pueden servirse de cronologías anonimizadas a partir de datos de cámaras previas. Estas reconstrucciones ayudan a analizar cuellos de botella, mejorar la coordinación entre policía, bomberos y servicios sanitarios, y ajustar cuánto deben tardar los responsables políticos en llegar físicamente a salas de crisis como el Cecopi.
El debate sobre la llegada de Mazón y la ausencia de imágenes del Palau apunta a una realidad más amplia: en emergencias climáticas, la rendición de cuentas no se apoya sólo en ruedas de prensa e informes escritos. Las cámaras mudas en puertas y aparcamientos influyen cada vez más en el relato de cómo se gestionó un temporal, y quién estaba dónde cuando la lluvia se negó a parar.
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